3 razones para hacer tu próximo viaje a Croacia: Hvar, Korčula y Lastovo
Campos de lavanda, aguas cristalinas, calas escondidas y pueblos encantadores: así son las islas Dálmatas. Así es tu viaje a Croacia.
Un viaje a Croacia puede cambiar tu forma de ver el mundo. Desde conocer La Perla del Adriático hasta el lugar donde nació Marco Polo. Con un promedio de 20 millones de visitantes al año, este país nos regala un rincón del mundo que pocos se atreven a descubrir: el mar Adriático.
Aquí se esconde un archipiélago de más de 1,200 islas, de las cuales, solo 48 están habitadas. Las, mejor conocidas como Islas Dalmatas, te ofrecen:
- Dar un paseo entre campos de lavanda.
- Bucear en aguas turquesas rodeadas de cientos de corales.
- Fiestas en yates lujosos.
- Descubrir vinos locales producidos en viñedos medievales.
- Rutas de senderismo en montañas donde la naturaleza es prácticamente virgen.
Las Islas Dalmatas son poco frecuentadas por los viajeros convencionales, pero no por tener poca oferta cultural. Sino por compartir con los visitantes un ritmo de vida sin prisa y amable.
Viaje a Croacia, ¿qué visitar?
Hvar: lavanda, yates y una vida nocturna que no se disculpa
Si hay una isla que sintetiza la dualidad del viaje a Croacia, esa es Hvar. Con 68 kilómetros de longitud, es la isla más larga de Croacia y también una de las más soleadas de Europa, con cerca de 2,700 horas de sol al año.
Hvar Town es su capital y es conocida en el continente por su puerto repleto de veleros. También por una amplia oferta de vida nocturna que anima las plazas hasta la madrugada. Aunque ahora hay algunas restricciones en cuanto a los horarios de fiesta.
Alrededor de los campos de lavanda cerca de Dol y Velo Grablje también crecen romero y orégano silvestres. Estos no son atracciones turísticas, pero sí granjas de trabajo donde los locales cultivan lavanda y destilan aceites esenciales de forma artesanal desde hace generaciones.
La mejor época para visitarlos y ver la tierra teñida de morado mientras sientes el aroma relajante de la lavanda es de mayo a junio.
Recorrer esta zona a pie te da, como un gesto simple, el significado real de lo que es viajar lento y dejar de lado las prisas.

¿Qué comer en Hvar?
La dieta de la isla se construye sobre pescado fresco, verduras cocidas y aceite de oliva.
El plato más representativo de Hvar es la gregada. Un guiso de pescado cocinado a fuego lento con patatas, vino blanco y hierbas locales.
Para comer sin pretensiones y con ingredientes locales, ve a Konoba Kokot en Dol o a Stori Komin en Malo Grablje.
Extra Tips
Hvar es una isla ideal para viajeros que buscan una mezcla cultural y natural, pero sin perder la oportunidad de ver los atardeceres y disfrutar de una buena fiesta durante la noche.
Las autoridades de la isla, como una forma de proteger su identidad cultural, reducir el ruido e implementar medidas sustentables, restringieron las fiestas en espacios abiertos.
Para llegar a Hvar toma un ferry desde Split hasta Hvar Town (aproximadamente 1 hora para pasajeros sin auto) o un ferry de vehículos a Stari Grad (aproximadamente 2 horas). Si vas desde Korčula, son alrededor de 2 horas en ferry.
La renta de embarcaciones, puedes contratarla directamente con los operadores con licencia que se encuentran en la marina de Hvar Town.
Korčula: vino, Marco Polo y danza
Los griegos antiguos la llamaban Melaina Korkyra — Corfú la Negra — por sus bosques de pinos oscuros y densos que aún cubren las laderas orientadas al norte de la isla.
Entre esos bosques sobreviven muros de piedra seca y viñedos en terrazas que producen algunos de los mejores vinos blancos de Croacia: el Pošip y el Grk. Este último cultivado en suelos arenosos únicos en la zona de Lumbarda.
Korčula es para quienes quieren un viaje a Croacia con interés especial en su gastronomía y su cultura.
Korčula Town es una ciudad amurallada medieval. Considerada como una versión más tranquila de Dubrovnik. También tiene tejados de terracota, torres defensivas cilíndricas, calles de piedra que se estrechan hacia el mar y una catedral dedicada a San Marcos.
De acuerdo con la tradición local, Korčula es el lugar de nacimiento de Marco Polo. Para honrar su memoria, presenta un museo donde puedes conocer los detalles de la vida y obra del explorador.
Esta isla tiene un sello particular irrepetible en el Mediterráneo: la Moreška. Más que una actuación folclórica, es un drama teatral completo donde dos reyes rivalizan por una reina mediante una coreografía de combate con espadas reales de acero.
Se presenta cada jueves por la noche durante el verano en el casco antiguo.

Extra Tips
Korčula ha construido una identidad como destino de turismo gastronómico sostenible. Apoyando a productores locales y promueve el consumo de alimentos de temporada dentro de la misma isla.
Es un sitio donde los amantes de la historia, el vino y la cultura local encuentran un lugar feliz. Se dice que en temporada alta, Korčula regala una experiencia más auténtica y con menos aglomeraciones que Hvar.
Para llegar, puedes optar por el ferry de vehículos desde Split hasta Vela Luka (aproximadamente 3 horas), o un trayecto de 15 minutos en ferry desde Orebić, en la península de Pelješac. Desde Hvar, son alrededor de 2 horas en catamarán.
Lastovo: donde el tiempo realmente se detiene
Lastovo es la más remota de las tres islas y, por eso, interesante para quienes buscan, en un viaje a Croacia, autenticidad.
Durante gran parte del siglo XX fue zona militar y estuvo cerrada al público. Lo que explica porqué hoy es uno de los rincones más intactos del Adriático.
Desde 2006, Lastovo se convirtió en Parque Natural, dando como resultado una figura de protección que regula el turismo, la construcción y las actividades en el mar.
El 70% de los visitantes de Lastovo llegan en velero o embarcación propia. Son atraídos por sus bahías protegidas y la ausencia de multitudes.
Para quienes buscan rutas de senderismo y ciclismo bien señalizadas, la isla es su mejor opción. Estos caminos recorren paisajes de matorral mediterráneo — pinos, mirto y higueras silvestres — con vistas que caen directamente al mar.
Como un premio por llegar hasta la isla, se encuentra El Faro de Struga. Se construyó en 1839 y está ubicado a 70 metros sobre un acantilado. Es considerado como uno de los miradores más dramáticos de toda Dalmacia.
Las actividades acuáticas son un must. Bucear aquí te permite gozar de las aguas más cristalinas de la región y conocer distintas especies de corales. Destacan Lithophyllum trochanter y Tenarea tortuosa. Si quieres bucear, es necesario ir acompañado de un guía local de un centro autorizado por el gobierno de las islas.
La comida en Lastovo es simple. Pescado a la brasa, ensalada de pulpo, vino casero de pequeños productores familiares. No existe la comida de autor, pero sí la sazón de locales que saben aprovechar sus recursos.
Extra Tips
El hecho de ser un Parque Natural implica normas estrictas:
- Prohibición de fondear sobre praderas de posidonia.
- Buceo exclusivamente guiado y desarrollo urbano limitado.
La comunidad local considera la protección del parque como parte esencial de su identidad, y muchos visitantes regresan año tras año precisamente por eso.
En esta isla es posible que encuentres viajeros interesados por el senderismo, enderistas, navegantes y personas que quieran desaparecer del ruido por unos días.
La forma más rápida para llegar es en catamarán rápido desde Split vía Hvar (aproximadamente 3.5 horas). También hay ferry de vehículos desde Split o desde Vela Luka, en Korčula (aproximadamente 4.5 horas). El número de conexiones ha aumentado en los últimos años.
¿Cómo moverse entre islas?
La forma más práctica de conectar las tres islas es a través de Jadrolinija (jadrolinija.hr), la naviera estatal croata que opera las rutas principales de ferry.
Para trayectos más rápidos en verano, Krilo opera catamaranes que conectan Split, Hvar, Korčula y Lastovo con mayor frecuencia.
Para rentar embarcaciones, los operadores con licencia se encuentran en la marina de Hvar Town y en el puerto de Korčula, con opciones de barco sin patrón (bareboat) y con patrón incluido.
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Nos leemos muy pronto.
¡Gracias!
FAQS
¿Cuál es la mejor época para viajar a Croacia?
La mejor época para un viaje a Croacia es entre mayo y junio, o entre septiembre y octubre. El clima es cálido, el mar ya está templado, los precios son más bajos y hay menos turistas que en julio y agosto. Julio y agosto son los meses más concurridos y caros, especialmente en las islas.
¿Cuántos días se necesitan para ver Croacia?
Para recorrer las Islas Dalmatas de forma tranquila se recomiendan al menos diez días. Si se pretende incluir Split o Dubrovnik como puntos de salida, conviene reservar entre dos y tres semanas. Croacia es un destino para slow travelers.
¿Qué parte de Croacia es la más bonita?
Depende del tipo de viajero. Para quienes buscan naturaleza y tranquilidad, las islas del sur como Lastovo o Vis son insuperables. Para historia y arquitectura, Dubrovnik y Split. Para una combinación de todo, la costa dálmata en general ofrece el mejor equilibrio del país.
¿A dónde ir en Croacia por primera vez?
Para un primer viaje a Croacia, la combinación más completa es comenzar en Split — con su casco histórico construido alrededor del Palacio de Diocleciano — y desde ahí tomar el ferry hacia Hvar o Korčula. Este recorrido permite conocer la escala urbana y la escala isleña sin necesidad de moverse demasiado.
